Soneto

José María Serrano

Soneto

Canastilla de fruta sazonada
de delicias tu cuerpo está formado,
blanco manzana, largo y delicado
tu cuello es de mis besos ensenada.

Al ser tu dulce piel acariciada
despide suave efluvio perfumado,
mientras ardes cual fuego apasionado
suspirando feliz y enamorada.

En tus pechos dos rosas de canela
subliman mi deleite a lo infinito.
Entreabiertos tus labios de frambuesa

me invitas a que en ellos haga presa,
y mientras nuestro amor se torna en rito
el dios Cupido guiña un ojo y vela.

José Mª. Serrano.